DECLARACIÓN Primer Encuentro Continental por Agua, Energía y Soberanía de los Pueblos Movimiento de Afectadas/os por Represas – MAR

DECLARACIÓN 

Primer Encuentro Continental por Agua, Energía y Soberanía de los Pueblos

Movimiento de Afectadas/os por Represas – MAR

Nosotras y nosotros afectadas/os por represas, representantes de pueblos que luchan en 19 países de América y Uganda en África,  nos encontramos en la Universidad de Panamá entre los días 24 al 27 de septiembre de 2019 para evaluar y actualizar  el proceso político y organizativo del Movimiento de Afectados por Represas – MAR- en su tercer aniversario.

Nos encontramos ante un nuevo orden mundial que se caracteriza por la disputa de hegemonía entre Estados Unidos y China.  Percibimos la restauración del poder oligárquico y militar, la captura de los Estados por parte del poder corporativo mafioso que despoja nuestros territorios, asimismo el retorno de la extrema derecha fascista al poder, que sin duda constituye una clara amenaza a los procesos democráticos y a la libre determinación de los pueblos. Esta tendencia profundiza las violaciones sistemáticas a nuestros derechos fundamentales, la militarización, la represión y el despojo de los bienes naturales comunes estratégicos. Cabe a nosotros la resistencia activa.

Evaluamos la importancia histórica de la construcción del MAR – como Movimiento autónomo, de lucha, con rostros regionales que contribuyen a la resistencia en prácticamente todo el continente. La importancia que tuvo en el último período el proceso de formación de militantes de nuestra organización, a partir de estudios de la realidad latinoamericana. El intercambio de experiencias, la convivencia fraterna entre las diversas organizaciones de afectadas y afectados con nuestros aliados en cada país, muestran vitalidad y compromiso con los cambios sociales necesarios en el Continente.

Reconocemos también la necesidad de dar saltos de calidad en nuestra organización para que podamos enfrentar los desafíos del tiempo que vivimos.

La lucha por una sociedad alternativa, por un proyecto energético popular y por los derechos de las /los afectadas/os con soberanía de los pueblos, son retos que ratificamos y queremos construir.

A partir de estos desafíos, reafirmamos nuestros compromisos de fortalecer los movimientos con carácter nacional, el trabajo de base y la militancia con mayor participación de mujeres y jóvenes. En este sentido, visualizamos el MAR como referente de articulación y lucha continental, de la necesidad de construcción de alianzas estratégicas para avanzar con las transformaciones estructurales, superar el sistema capitalista excluyente y patriarcal por una nueva sociedad justa y equitativa.

En este histórico Encuentro Continental, participaron procesos organizativos de Estados Unidos y Canadá, e invitamos a los demás países que no están organizados junto al MAR a integrarse y que puedan contribuir para esta construcción continental desde los esfuerzos colectivos en sus territorios.

Rechazamos las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos que dificultó la presencia de representantes de Venezuela en nuestro Encuentro, al igual que la arbitrariedad en la aplicación de protocolos migratorios en Panamá, abiertos a criterios de racismo, clasismo y tráfico de influencias en el Aeropuerto lo cual impidió la entrada de 5 adultos y 1 niño procedentes de Honduras que aun cumpliendo los requerimientos fueron deportados de forma inexplicable a pesar de  mostrar documentación, boleto de regreso a su país e invitación al Encuentro Continental en la Universidad de Panamá. Con nuestra lucha y organización hemos de superar estos momentos de violencia y persecución política contra nuestros pueblos hermanos.

Que se alce el puño, que se alce la mano, 

que se levante el pueblo latinoamericano

 ¡Agua y energía, no son mercancías!

Panamá, 27 de Setiembre de 2019.

FORTALECER LA ARTICULACIÓN Y AUTONOMÍA TERRITORIAL

12 de agosto de 2019

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La coordinación nacional del Movimiento colombiano Ríos Vivos, tras reunirse en la ciudad de Bogotá durante los días 10 y 11 de agosto de 2019, hace un llamado de unidad a las luchas regionales y nacionales defensoras de los territorios y la vida para avanzar en la transformación de las causas estructurales que han dado origen a la injusticia social y ambiental.

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El actual escenario legislativo planteado por jurisprudencia de la Corte Constitucional como las sentencias SU 095/18 y 342/19 cierran las puertas a la participación ciudadana desconociendo la esencia del Estado Social de Derecho para dar curso a la imposición de proyectos extractivos y energéticos  incorporados en el Plan de Desarrollo 2018-2022 como de Interés Nacional y Estratégicos que serán amparados con la “militarización de la gestión ambiental y territorial”. El conjunto de normas e irregularidades en los procedimientos han creado un cerco constitucional que desconocen e irrespetan la multiculturalidad y el carácter pluriétnico del Estado Colombiano. 

A este escenario se suma la sistematicidad de las amenazas y asesinatos de líderes y lideresas sociales de las organizaciones defensoras de derechos humanos y ambientales. Nos sumamos al rechazo nacional e internacional del GENOCIDIO ETNICO al que están siendo sometidas las comunidades indígenas y afrodecendientes del norte del Cauca que se asemeja al etnocidio de la comunidad Nutabe ocurrido en el área de influencia de Hidroituango.

Frente a estos desafíos el Movimiento Ríos vivos DECLARA que:

  1. El actual modelo energético genera riesgos, impactos irreversibles y violación de derechos por lo que es necesaria una transición energética desde la gestión pública y comunitaria conducente a garantizar el abastecimiento energético sustituyendo la explotación fósil (petróleo, gas, carbón) y de represas por energías renovables (solar, eólica, entre otras), para atender las necesidades reales del pueblo colombiano.
  2. La vida y bienestar de las comunidades afectadas debe primar sobre la producción de energía. El desmantelamiento de represas debe contemplarse como primera opción para minimizar el riesgo. Lo anterior se basa en testimonios de comunidades afectadas, indagaciones técnicas y los hallazgos de instituciones de control en proyectos como El Quimbo, Hidrosogamoso, bajo Anchicayá, Hidroituango y Urrá I.
  3. La Soberanía y Seguridad Alimentaria debe ser garantizada con proyectos agroecológicos que den viabilidad a la producción cafetera, arrocera, panelera, entre otras, lo cual implica la derogatoria o renegociación de los Tratados de Libre Comercio.
  4.  El actual gobierno y congreso de la república debe declarar a los campesinos como sujetos de derechos en cumplimiento de convenios internacionales y como un gesto de construcción de paz.
  5. Es indispensable avanzar en la Comisión Nacional de Represas para atender con urgencia la deuda histórica con las comunidades afectadas por represas. El gobierno e instituciones de control deben atender con urgencia la construcción del plan de contingencia de las comunidades afectadas por la Salvajina dada la dilatación del proceso por parte de la empresa EPSA y actuar frente a los incumplimientos de las medidas de mitigación para atender la crisis humanitaria de las comunidades afectadas por la represa del bajo Anchicayá.

Celebramos el reconocimiento del litigio interpuesto por Tierra Digna y Asoquimbo para que se declare la nulidad de la licencia Ambiental del Proyecto El Quimbo y de los procesos adelantados por la fiscalía general de la nación para imputar cargos por delitos ambientales asociados a represas en Colombia.

Celebramos el éxito de la iniciativa de la comunidad de Mercaderes en el Cauca para decidir sobre su futuro y territorio. Es necesario seguir multiplicando las consultas populares autónomas y legítimas.

Conforme a lo decidido en el Segundo Encuentro Nacional del Movimiento Ríos Vivos, llevado a cabo en Barrancabermeja en octubre de 2018, refirmamos nuestro compromiso de transformación y lucha frente al desplazamiento, el despojo y ecocidio generado por la política minero energética. También reafirmamos nuestro compromiso por la construcción de un modelo energético soberano, autónomo, público y comunitario de la mano con el Movimiento de Afectados por Represas de América latina – MAR. 

El Movimiento Nacional Ríos Vivos es la expresión nacional de articulación de comunidades afectadas por represas conformada por Asoquimbo en el Huila, Asprocig en el bajo Sinú, el Movimiento Social en Defensa del Río Sogamoso y Chucurí en Santander, las Comunidades Sembradoras de Territorios, Aguas y Autonomías – Comunidades SETAA en Antioquia, la Organización  Negros Unidos por la defensa del Río Anchicayá, el consejo comunitario Mayor del Río Anchicayá en el Valle del Cauca, la asociación de Consejos Comunitarios de Suárez – ASOCOMS- en el Departamento del Cauca y CENSAT Agua viva que acompaña diversas luchas ambientales en Colombia. Nuestro movimiento es la articulación de estos procesos de resistencia y propuestas, no somos ni seremos una ONG.