Declaración de Yuma

II Encuentro Nacional del Movimiento en Defensa de los Territorio y contra represas – Movimiento Ríos Vivos

 

En Barrancabermeja, Santander, frente a nuestro gran río Magdalena, nuestro Yuma, arribamos desde nuestra regiones cargados de alegría, cantos, consignas, alimentos locales y banderas, comunidades indígenas, campesinas, pescadoras, afrocolombianas, barequeras, paleras, artesanas, para la realización del II Encuentro Nacional del Movimiento en Defensa de los Territorios y Afectados por Represas – Movimiento Ríos Vivos. Durante los días 8 al 12 de octubre de 2018, sesionamos más de 400 personas entre niños, niñas, jóvenes, mujeres y hombres delegados de los procesos regionales del Valle del Cauca, Antioquia, Huila, Cauca, Quindío, Caldas, Santander, Bajo Sinú, Chocó y Sur de Bolívar y el acompañamiento de delegados nacionales de otros procesos sociales y ambientales. E xaltamos la presencia y acompañamiento de 30 delegados internacionales de 14 países latinoamericanos que hacen parte del Movimiento de afectados por represas de Latinoamérica – MAR. Saludamos el acompañamiento permanente de Swefor y PAS/PWS y la hospitalidad de la Unión Sindical Obrera a quien agradecemos su incondicional apoyo para la buena realización de nuestro Encuentro.

Con espíritu fraterno y unitario debatimos junto a organizaciones aliadas nuestra propuesta de transición energética, que busca enfrentar la crisis ambiental y social nacional y planetaria, así como nuestros ejercicios de memoria histórica ambiental, lo cuales nos permitieron recordar el dolor profundo que han sufrido las comunidades por los proyectos hidroeléctricos, pero también la riqueza de sus luchas y de su fuerza para mantenerse en el territorio.

A través de debates, ferias, talleres, intercambios, música, cantos y arte pudimos avanzar en nuestras reflexiones y llegar a las siguientes conclusiones:

  • La profundización del modelo extractivista, concebido como reprimarización de la economía basada en la extracción intensiva de los bienes comunes y ligado a la especulación financiera transnacional está conllevando a la mercantilización y privatización de dichos bienes, al control político y social por parte de empresas transnacionales, la criminalización de nuestros lideres y liderezas sociales y, la militarización de la vida comunitaria.
  • Reafirmamos y decimos con contundencia que las represas y los proyectos de pequeñas centrales hidroeléctricas – PCH en cascada no generan energía limpia, por el contrario son causantes de irreparables daños ambientales y territoriales. Durante las últimas cinco décadas, las represas han causado el despojo y el desplazamiento a miles de personas, que siguen sin ser compensadas y reparadas. El desvío y embalsamiento de aguas para la generación de energía impone cambios en el uso del suelo y en las vocaciones productivas, pérdida de autonomía y soberanía alimentaria y viola los derechos humanos. En la mayoría de los casos, se realizan sin diagnósticos ambientales de alternativas y sin apropiados diagnósticos sociales, no garantiza una participación pública real, provoca impactos ambientales irreversibles, revictimiza a la población víctima del conflicto armado y viola sistemáticamente los derechos humanos de las comunidades afectadas. Los proyectos de PCHs en Caldas, Quindio y Chocó, se imponen de forma irregular, sin participación ciudadana y sin considerar los impactos que provoca.
  • Rechazamos el reconocimiento de las represas como Mecanismos de Desarrollo Limpio-MDL, estas no sólo producen los daños ya mencionados, sino que también emiten gases de efecto invernadero y destruyen ecosistemas y biomas importantes que garantizan los ciclos de vida.
  • Afirmamos que el sistema energético es centralizado, despilfarrador, injusto e ineficiente, incentiva el consumo sobre el ahorro y prioriza los nuevos megaproyectos, trasvases y pequeñas centrales hidroeléctrica en cascada, mercantilizando las aguas y privatizando los territorios.
  • Denunciamos que la expansión energética colombiana, que se proyecta generar más de 74.000 MW a costa de sacrificar nuestros ríos y quebradas, y que incluye proyectos termoeléctricos y grandes proyecto de renovables, no está destinada para resolver las necesidades de la gente sino las demandas del modelo minero – energético mientras gran parte de la población sigue sin acceso por las altas tarifas del servicio energético.
  • Condenamos y rechazamos la sentencia de la Corte Constitucional que desconoce el proceso democrático y legitimo de los pobladores de Cumaral que rechazó los proyectos petroleros en su territorio y, pone en jaque las demás consultas populares. Esta sentencia significa un retroceso y contraviene la Sentencia T-445/16 de la misma Corte y el reciente fallo del Consejo de Estado que determinó que los municipios no sólo tienen competencia sino la obligación de realizar consultas populares. El Consejo de Estado reconoce que las consultas “son viables porque son una expresión de la democracia participativa”.
  • Exigimos reparación y verdad para todas las comunidades afectadas por el proyecto hidroeléctrico Pescadero Ituango. Ocultar la verdad por parte de sus promotores y consultores ha conllevado a la agudización de la crisis social, económica y ambiental en el norte, occidente y bajo antioqueño. Nos comprometemos a seguir trabajando para que Hidroituango sea desmantelado y sus comunidades reparadas.

Comprometidos con la vida y en contravía de la imposición de lo que algunos sectores denominan, la dictadura minero energética, la captura corporativa de la Corte Constitucional y teniendo en cuenta las advertencias de la Comisión Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la proximidad de una catástrofe que extinguiría la vida en el planeta, nos comprometemos a continuar las luchas de resistencia contra el modelo extractivista y proponemos al país, una transición energética que promueva y garantice:

  • Transformaciones en el sistema energético centralizado sustentado en proyectos de energía fósil y megahidroenergía por otro que impulse energías descentralizadas, renovables, autónomas y controladas por los pueblos que desafíe las actuales relaciones de poder y garantice relaciones más armónicas con la naturaleza.
  • Transformaciones culturales de una sociedad energívora sustentada en un modo de producción- distribución y consumo que esta destruyendo la vida del planeta.
  • Un sistema socialmente justo, democrático, descentralizado y bajo el control de las comunidades o mediante cooperativas y empresas sociales sin ánimo de lucro, que respete los derechos de los trabajadores, los derechos humanos, los derechos territoriales, los derechos de los pueblos y los derechos de la naturaleza.
  • El reconocimiento de la energía como un bien común y no como mercancía.
  • Garantías laborales para los trabajadores del sector energético.
  • La democracia y la participación de las comunidades para decir para qué, cómo y para quién la energía.
  • La articulación de la soberanía y autonomía energética a la soberanía alimentaria y justicia hídrica.

Y que tiene como propuestas principales:

  • La creación de un fondo energético especial por parte del Estado con destino a la investigación científico-técnica.
  • La recuperación de la totalidad de la propiedad de ECOPETROL por parte del Estado, la descentralización y transformación de la misma como empresa energética y del Instituto Colombiano del Petróleo, como Instituto Colombiano de la Energía.
  • La recuperación de las empresas eléctricas y la remunicipalización de la energía
  • La transformación del sistema agroalimentario dependiente de energías fósiles y alcanzar la soberanía alimentaria.
  • Una política pública minero energética supeditada a que “Primero están las aguas y los alimentos” por tanto, deberá reconocer que la base de ordenamiento del territorio son las aguas y la producción alimentaria.
  • Las energías renovables deben estar en cabeza de las comunidades, los barrios, las organizaciones sociales o comunitarias y los municipios.
  • La transición en las ciudades con procesos de reordenamiento territorial de las mismas que reduzca las necesidades de transporte motorizado, promover los desplazamiento a pie o en bicicleta y proveer de un acceso fácil  a los servicios y los modos de transporte colectivo.
  • La moratoria minero – energética y prohibición el uso de técnicas agresivas como el fracturamiento hidráulico en lutitas (fracking), la combustión in situ, la extracción de gas metano asociado al carbón, la explotación de arenas bituminosas, entre otras.
  • El impulso de una Comisión Nacional de Represas para evaluar el desarrollo de las viejas y nuevas represas, así como atender adecuadamente a las víctimas de desplazamiento forzado a causa de la implementación de proyectos de “desarrollo” y a adoptar soluciones efectivas al problema como la restitución y distribución de tierras.

Llamamos a las organizaciones sociales, ambientales y populares para que nos unamos y trabajemos en:

  • Fortalecer la movilización social para defender los mecanismos de participación ciudadana como las consultas populares y los acuerdos municipales que deciden territorialmente sobre el uso del suelo pero a su vez, promover consultas populares autónomas como un ejercicio de democracia directa
  • Fomentar una gran coalición para desafiar el modelo minero-energético y promover una transición energética justa y digna para los pueblos.
  • Preparar el paro cívico-popular nacional contra la política del despojo y la dictadura minero-energético que amenaza los territorios y la propia humanidad.

Saludamos a nuestras organizaciones hermanas Cumbre Agraria, Etnica y Popular – Cacep, Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz – MSMEA, MAR y Cloc – Vía Campesina, les reafirmamos nuestro compromiso en la construcción de otro mundo posible, donde la solidaridad, la fraternidad y la unidad nos hagan fuertes. Saludamos al Grupo de Trabajo del Tratado Vinculante quese encuentra esta semana sesionando en Ginebra, continuaremos participando en la Campaña para exigir que no haya más impunidad de las empresas transnacionales.

En Barrancabermeja, la ciudad rebelde de Colombia, inspirados en sus históricas luchas obreras y populares, terminamos nuestro II Encuentro fortalecidos y unidos, satisfechos por los aprendizajes y avances, animados por la esperanza que se teje con la solidaridad recibida expresada presencialmente y la de organizaciones sociales, comunidades, invitados, financiadores de la comunidad nacional e internacional que nos enviaron sus mensajes. Todo ello nos dice que no podrán deslegitimar nuestras justas luchas ni el importante trabajo de nuestras regiones y vocerías.

Al ritmo del tambor y con danzas populares cerramos nuestros encuentro con una movilización que se sumó a las movilizaciones de la jornada continentales de la indignación que nos recuerdan que en un día como hoy no “hay nada que celebrar”, por el contrario, denunciamos que luego de 526 años continúa el despojo y el genocidio en nuestra Abya Yala.

¡Aguas para la vida, no para la muerte!

¡Que se alce el puño, que se alce la mano. Que se levante el pueblo, Latinoamericano!

 

Barrancabermeja, 12 de octubre de 2018

Versión en Ingles

 

 

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DECLARACION POLITICA De Las Organizaciones Asistentes Al Diálogo Regional Por La Defensa Y Cuidado De La Vida Y Territorio.

 

Barrancabermeja 2 de junio de 2018.

El Magdalena Medio es una región en la que se expresan profundas contradicciones, puesto que la abundancia de sus bienes comunes no se corresponde con el empobrecimiento al que están sometidos sus pobladores; esta contradicción ha nutrido históricamente el conflicto social, político y armado en el que se disputa el control del territorio y sus pobladores.

Esta región es víctima de un modelo económico despojador y depredador, que en su pretensión de apropiarse del petróleo, el carbón, el agua, minerales preciosos, las tierras, ha dejado destrucción de los bosques, la contaminación de las aguas y el desarraigo de las comunidades con impactos irreversibles a nuestras culturas, nuestra economía.

Pese a estas condiciones, nos hemos organizado a lo largo y ancho de la región del Magdalena Medio, no solo para oponernos a estos proyectos de despojo y destrucción, sino además y fundamentalmente, para construir proyectos comunes para la vida digna en armonía con la naturaleza.

En consecuencia, nos hemos dispuesto a entablar un diálogo entre comunidades y sus organizaciones, con otros actores sociales y políticos, tales como empresas del sector minero energético, las instituciones del Estado, a fin de poner en discusión la actual política minero energética y ambiental.

Entendemos y aspiramos a construir un Gran Diálogo Nacional Minero energético y Ambiental, con garantías de las partes, que supere las condiciones de desconfianza que ha generado el Estado tras los recurrentes incumplimientos a los acuerdos con el movimiento social y con la implementación efectiva del Acuerdo Final de Paz con las FARC.

Las más de 200 líderes y lideresas del país, entre campesinos, indígenas, negros, trabajadores sindicalizados, asistentes a este diálogo regional provenientes de diferentes regiones del país manifestamos:

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EL RÍO SOGAMOSO VÍCTIMA DEL DESARROLLO ENERGÉTICO

Abril 2 de 2018

El Movimiento Social en Defensa de los Ríos Sogamoso y Chucuri, Ríos Vivos Colombia expresa su dolor por el desgarrador estado de varias de nuestras más importante fuentes hídricas y económicas en el departamento de Santander: la quebrada Lizama, el Río Sogamoso y el caño Muerto, todo ello  en nombre del progreso y desarrollo.

Históricamente, el Río Sogamoso y su cuenca, han sido rutas para los procesos de colonización, durante el conflicto armado fueron utilizados como fosas y en el año 2000, el río y sus principales afluentes fueron concesionados a ISAGEN para la construcción y puesta en marcha de una hidroeléctrica, sin que las comunidades que habitamos la cuenca, pudiéramos participar en esta decisión.

Desde el año 2009 denunciamos los impactos y daños que esta represa provocó al río Sogamoso y las dinámicas socioculturales de la región, sin que aún se tenga claridad de los daños causados y sus efectos en el territorio. Hidrosogamoso transformó las formas de vida de las comunidades y sus economías tradicionales de subsistencia junto con su cultura, agravando la situación con la venta de la empresa quien inició por desconocer los pasivos sociales y ambientales de la obra. Seguimos sin ser reconocidos como afectados por el proyecto y por tanto, sin ser reparados.

Desde el desvío del río en el 2011 y el ecocidio del 8 de junio de 2014, no estaba generando ingresos por la pesca como en anteriores épocas. Sin embargo, la generosidad de la naturaleza, había hecho que ésta, se estuviera recuperando poco a poco. Este año había vuelto el bocachico, la subienda estaba generando un alivio a la economía que genera la cadena productiva del pescado: pesca, mercadeo, procesamiento, turismo.

Aunque hemos sido bastante afectadas, las comunidades que estamos aguas abajo de la presa, seguimos sin que seamos reconocidas por las afectaciones ya explicadas, pero esto no impide que la empresa ISAGEN- BROOKFLIELD  siga generando conflictos en las comunidades con sus proyectos selectivos, los cuales no causan ningún impacto positivo en la comunidad ni soluciona a mediano o largo plazo los daños causados con la pérdida de sus actividades económicas de subsistencia, y si propicia conflictos entre las comunidades.

La alegría del Bocachicho duró poco, por más de 25 días han aflorado miles de barriles de una mezcla de crudo, agua y lodos contaminados provenientes de una falla en el pozo Lizama 158p, en la jurisdicción entre los municipios de San Vicente de Chucurí  y Barrancabermeja, que en su fluir llegaron a nuestro río Sogamoso. Un manto negro cubre nuestros río, y con él llegaron la la devastación y la muerte. Hemos visto morir peces, aves, mamíferos plantas. El llamado oro negro, como lo denominan los empresarios y gobernantes de turno, no sólo contamina nuestras aguas, sino también nuestros suelos y el aire. Los niños, las niñas, los ancianos y las mujeres embarazadas enferman. El llamado desarrollo solo nos ha traído empobrecimiento a las comunidades y a la región, la riqueza que se extrae se va lejos.

¿Como cuantificar el daño ecológico, y su recuperación?, ¿quién responde por los daños causados a la naturaleza? acaso el río, nuestros ríos no tienen derechos, acaso no son ellos los que nos garantizan nuestra vida? En la zona hay temor, desesperanza y desconfianza pues la empresa Ecopetrol arribó tarde y usando las mismas tácticas y estrategias que ha usado la empresa Isagen. Para desviar el centro de la problemática, ofrecen limosnas y empleos temporales en la remediación del impacto. Las supuestas soluciones solo nos dividen y fracturan más y más.

Nos dicen que aún no se puede cuantificar el daño y que primero hay que superar la emergencia pero, nuestros proyectos de vida, recurrentemente afectados por los proyectos de desarrollo minero energético cuando se atenderán? En esta ocasión, expertos y medios informativos se atreven a asegurar que para recuperar nuestro patrimonio natural afectado por este derrame se tomarán varias décadas. Ecopetrol cínicamente dice que son sólo 500 barriles los derramados.

Frente a esta calamidad pública y el estado de emergencia social y ambiental, exigimos:

  1. La realización de un censo socioeconómico y ambiental con la participación y validación de la comunidad.
  2. Convocamos a las alcaldías de San Vicente de Chucurí, Betulia, Barrancabermeja, Sabana de Torres, Puerto Wilches a realizar acciones urgentes en pro de las comunidades afectadas
  3. La reparación integral de los territorios impactados y afectados.
  4. Que se investigue y se castigue a los responsables institucionales e individuales de esta tragedia.
  5. Que se garantice el derecho a una vida digna con un mínimo vital  para   los afectados y afectadas.
  6. Que se suspendan definitivamente todos los proyectos de fracking en la región y en el país haciendo uso del principio de precaución.

Es tiempo de dejar el petróleo en el subsuelo, avancemos hacia la transición energética, en la que las comunidades tengamos oportunidad de definir qué energía queremos, cómo obtenerlas y para qué la queremos.

Transición energética ya!
Somos afectadas y afectados por Isagen y Ecopetrol, exigimos reparación
RIOS PARA LA VIDA NO PARA LA MUERTE
www.veredasogamoso.blogspot.com
FACEBOOK  Rios Vivos Santander
Correo:  riosvivossantander@gmail.com

 

COLOMBIA SANGRA CON EL DERRAME DE LA LIZAMA – SANTANDER

Marzo 27 de 2018

LA CACEP expresa rechazo y preocupación frente a la impotencia de las instituciones, autoridades y empresa para atender el derrame del pozo Lizama 158 en Barrancabermeja. Teniendo conocimiento de las fallas, no fueron atendidas, sometiendo a la población afectada ya por Hidrosogamoso y el desarrollo petróleo de varias décadas a pasivos ambientales, sociales y económicos que pueden perdurar por varias décadas.

Por años las comunidades afectadas por proyectos mineroenérgeticos han manifestado su preocupación frente a los riesgos e impactos que pueden generar sobre el ambiente y las comunidades locales teniendo como respuesta el silencio de empresas y la represión de la fuerza pública; algunos líderes y lideresas han sido asesinados y/o amenazados al ser portavoz de las injusticias ambientales y sociales.

El desastre nacional ocasionado por la ruptura del pozo de petróleo la LIZAMA 158 en el Magdalena Medio colombiano da cuenta de la veracidad y la necesidad de atender las demandas y preocupaciones de las comunidades. La negligencia con que ha actuado la empresa ECOPETROL y sus contratistas que a pesar de tener con antelación evidencias y conocimiento de las fallas técnicas del pozo, optaron por esperar a que se generara el desastre social y ambiental que condena por décadas a las comunidades afectadas al hambre, la pobreza y enfermedades. Esta situación tiende a agravarse luego de que después de 20 días de derrames continuos sobre las fuentes de agua local y emisión de químicos volátiles, no haya habido una acción que detenga el desastre poniendo en duda la eficacia de la actuación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Autoridad Nacional de Licencia Ambientales.

Estos impactos se acumulan a los efectos negativos que han traído consigo la construcción de la represa Hidrosogamoso, la ampliación de la ruta del Sol, la ampliación del monocultivo de palma aceitera y la gran minería puesto que se desarrollan en la misma región y generan afectación a la misma cuenca del Río Sogamoso y Río Magdalena.

  • Hacemos un llamado por tanto al Gobierno Nacional y autoridades competentes para:
  • Declarar emergencia social y ambiental la zona brindando todas las garantías para el goce de derechos humanos en la zona hasta durante todo el período que dure la afectación.
  • Suspender todas las actividades de exploración con Fracking en la zona dado que una de las hipótesis es que el derrame se haya producido por efecto de las explotaciones piloto con el uso de esa técnica en áreas cercanas.
  • Atender la exigencias formuladas por la de la CACEP desde el año 2013, entre ellos generar espacios para dialogar y reflexionar sobre la política minero energética Colombiana con las comunidades para construir propuestas participativas hacia la transformación de la política pública y el modelo energético colombiano haciéndose necesario el respeto a la Consulta Previa Libre e Informada a pueblos indígenas y afrodescendientes así como las decisiones de las consultas populares
  • La CACEP también hace un llamado a la procuraduría y contraloría general de la nación y demás entes de control y de justicia para actuar con celeridad y sancionar a todos los que tengan responsabilidad.
  • Frente al silencio y la negligencia de las instituciones directamente responsables del control y seguimiento exigimos sea removido de su cargo el Ministro de Minas y Energía, el Ministro de Ambiente y la Directora de Licencias Ambientales – ANLA.

El respeto la vida, el ambiente sano y la garantía de derechos de todos los ciudadanos así como la protección de la madre tierra como garantía para la pervivencia deben ser prioritarios a los proyectos energéticos para los cuales es existen alternativas.

Nos solidarizamos con las comunidades afectadas por la filtración de crudos de la fortuna y comunidades aledañas del Magdalena medio y nos declaramos también afectados por esta hecatombe social y ambiental.

 

 

LIZAMA: LA NEGLIGENCIA CONVERTIDA EN TRAGEDIA AMBIENTAL

La Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz – MSMEA por la Paz – constituida por más de 80 organizaciones, procesos y comunidades del sector minero energético y ambiental, expresa su solidaridad con las comunidades de la Vereda Lizama, Barrancabermeja afectadas por el vertimiento de petróleo sobre sus tierras, ríos y fuentes de agua desde el pasado 2 de marzo. 25 días sobre su territorio a lo largo de por lo menos 30 kilómetros.

Más de 25 mil barriles de petróleo han caído sobre la flora, la fauna y las fuentes hídricas. La afectación que comenzó en la quebrada Lizama, se ha extendido al Río Sogamoso y amenaza el Magdalena. Cientos de familias que viven de la pesca, la ganadería y la agricultura de la región han sido severamente afectadas.

El país está sorprendido e indignado ante esta tragedia ambiental sin antecedentes en el país. Es evidente la negligencia de Ecopetrol que, aduciendo una política de austeridad, no facilitó los recursos para el mantenimiento o el cierre del pozo a sabiendas de los riegos y daños que podría ocasionar. También cabe una gran responsabilidad a la Agencia Nacional de Hidrocarburos –ANH-; a La Agencia Nacional de Licencias Ambientales –ANLA- y las CAR, que han evidenciado nuevamente sus limitaciones a la hora de hacer prevalecer los intereses de las comunidades y la defensa de sus bienes naturales ante la ambición del modelo extractivista.

La tragedia de La Lizama, pone de manifiesto la crisis del modelo económico que solo beneficia a una docena de familias que han gobernado irresponsablemente el país; han impuesto a rajatabla el extractivismo a costa de la gente, de la industrialización independiente del país y del desarrollo de la agricultura. Y como si fueran poco los candidatos presidenciales Iván Duque y German Vargas Lleras le han notificado al país que de ganar las elecciones, acentuaran el extractivismo y el fracking, es decir, reproducirán nuevos Lizamas en todo el territorio nacional.

En el mismo sentido se han pronunciado representativos voceros del capital privado quienes, de manera oportunista, insinúan nuevamente la privatización de Ecopetrol, pretendiendo ocultar experiencias tan negativas y vergonzosas ambiental y financieramente como las de Pacific Rubiales, Oxi, BP, Reficar, entre otras.

Ecopetrol debe reparar e indemnizar rápidamente a los damnificados, establecer la verdad de los hechos, evaluar el daño ambiental y tomar los correctivos para que estos hechos no se repitan; de igual manera los órganos de control deben establecer responsabilidades y las sanciones correspondientes

La Mesa Social Minero Energética reitera el llamado para que Ecopetrol sea transformada en una Empresa Energética Nacional, de carácter Estatal, fuerte y poderosa que lidere la transición hacia el uso de energías limpias, a bajo costo y en beneficio de las y los colombianos. Persistimos en la indeclinable defensa del patrimonio nacional en el sector Minero Energético, la defensa de la soberanía Energética, el respeto y acatamiento a las consultas Populares en los territorios y la urgencia de un nuevo modelo Minero Energético que respete los derechos de la naturaleza, de los trabajadores, para la construcción de la paz integral y el buen vivir de las comunidades.

Finalmente Nos sumamos a la invitación para asistir a la Audiencia Pública sobre la defensa de las Consultas Populares y los Acuerdos Municipales que se realizara en la Corte Constitucional este próximo 12 de abril a partir de las 8 de la mañana.

Bogotá, marzo 26 de 2018

Organizaciones, comunidades y procesos que hacen parte de la Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz.

Unión Sindical Obrera de la Industria del petróleo – USO-,Sindicato de los Trabajadores de la Energía de Colombia – Sintraelecol-; Sindicato de Trabajadores de la Industria del Carbón –Sintracarbón- Sindicato Nacional de la Industria Minero, Petroquímica, Agro combustibles y Energética –Sintramienérgetica-Sindicato de Trabajadores de la Empresa Cerromatoso S.A. –Sintracerromatoso-Sindicato Nacional de Trabajadores de ISAGEN –Sintraisagen- Sindicato de Trabajadores de ISA –Sintraisa-; Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química, Agroquímica, Gases, Ramas Afines y Derivados –Sintrainquigas- FUNTRAMIEXCO, Sindicato Único de Trabajadores de los Materiales de Construcción -Sutimac-; IndustriALL Global Unión –Industriall-; USO Subdirectiva Meta, USO Subdirectiva Huila, USO Subdirectiva Barrancabermeja, Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico el Quimbo –Asoquimbo-; Comité Cívico por la Dignidad de la Guajira, Asociación por la Defensa del Río Ranchería, Fuerza de Mujeres Wayú, Censat Agua Viva, Mesa Hídrica del Meta, Proyecto Gramalote, Federación Agrominera del Sur de Bolívar –Fedeagromisbol- Asociación Campesina del Norte de Antioquia –ASCNA-; Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó –AHERAMIGUA-; Cinturón Occidental Ambiental –COA-; Corporación Aury Sará Marrugo –CASM-; Corporación para el Desarrollo y la Investigación Social –Corpeis-; Congreso de los Pueblos, Marcha Patriótica, Constituyentes Minero Energética y Ambiental por la Paz, Coordinador Nacional Minero Energético – Cordiname-, Asamblea Regional Caribe 2 Asamblea Nacional por la Paz -2 ANPP-; Asamblea Regional Chocó 2 ANPP; Asamblea Regional Putumayo 2 ANPP, Asamblea Regional Magdalena Medio 2 ANPP, Asamblea Regional Arauca 2 ANPP, Asamblea Regional Norte de Santander 2 ANPP, Asamblea Regional Suroccidente 2 ANPP, Movimiento Político y Social del Centro Oriente, Asamblea Regional Centro de la 2 ANPP, Subdirectiva USO Orito, Putumayo, Subdirectiva USO, Meta, Secretariado Nacional de Pastoral Social-Caritas Colombia; Comité Chucureño por la Defensa del Territorio y la Vida Digna, Grupo de Estudios Extractivos y Ambientales de Barrancabermeja, Fundación Paz y Democracia, Coordinación Colombia Europa Estados Unidos – CCEEUU-; Plataforma de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo –DESCA-; Comunidades del Crucero de Explotación de Gas Córdoba, Asociación Ambiental de Campesinos del Tolima, Comité Cívico Río la Ceiba, Comunidades Unidas de Colombia – COUNCO-; Clamor Social por la Paz, Frente Amplio por la Paz, Colectivo Soberanía y Naturaleza, Asociación Comité Ambiental Agrario y Comunitario de Pto. Gaitán –ACAAC-; Movimiento Social por la vida y la Defensa del Territorio, -MOVETE-; Colectivo Soberanía y Naturaleza, Sindicato de Trabajadores y Empleados de Servicios Públicos, Corporaciones Autónomas, Institutos Descentralizados y Territoriales de Colombia –Sintraemsdes-; Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos –CPDH Boyacá-; Federación Sindical Unitaria Agropecuaria -Fensuagro Boyacá-; CORPOHUMADEA, Meta, Central Unitaria de Trabajadores – CUT-; Sindicato de Trabajadores de Chivor – Sintrachivor/Sintrae-; Sindicato de Trabajadores de la Energía – Sintrae-; Instituto Popular de Capacitación –IPC Medellín-; Federación de Mineros del Chocó – Fedemichocó-; Programa de Paz del Magdalena Medio –PDPMM-; Foro Interétnico Solidaridad Chocó – FISCH-; Movimiento Ríos Vivos, Red Caribe de Usuarios de Servicios Públicos, Iglesia Presbiteriana, Red de Universidades por la Paz Capitulo Antioquia/Chocó, Pueblo Camtsa del Alto Putumayo, Corporación Minga, Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco –ASOACTASCO-; Comité de Integración del Macizo Colombiano –CIMA-; Minga Bakata Urbana, Mesa Pro Defensa del Recurso Hídrico del Guaviare, Corporación para la defensa del agua, los territorios y los Ecosistemas de San Martín, Cesar – CORDATEC-; Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Sumapaz – Sintrapaz-Mesa Ecoregional del Tolima y Sumapaz

Derrame en Lizama
Fluye el petróleo, sangra la tierra

Bucaramanga, 24 de marzo de 2018
Tatiana Roa Avendaño y Claudia Gimena Roa Avendaño

Ayer, varios activistas recorrimos la quebrada Lizama, situada en la ciudad de Barrancabermeja (Santander) que es tributaria del río Sogamoso. Llegamos de Bucaramanga de celebrar el día mundial del agua… ¡triste ironía! El dolor es grande, las dimensiones del derrame petrolero en esa quebrada son aterradoras, sigue manando crudo hacia la superficie, a pesar de que han pasado más de 20 días desde el accidente que lo provocó. El olor de químicos y componentes volátiles de los hidrocarburos está presente en toda la zona. El agua del caño contaminado corre hacia el río Sogamoso y, en su andar, va esparciendo la contaminación como un manto de muerte. El petróleo fluye mientras sangra la tierra, mueren los peces, los lagartos, las serpientes, los mamíferos, las aves. Al acercarnos a un puente, debajo de él vimos cientos de panales de avispas, estaban inermes.

Mientras la fauna silvestre vive su propia tragedia, en las comunidades se anuncia el impacto en la producción pecuaria. En las reuniones, se habla de que, así, se tendrán que desplazar hacia otras tierras las reses, los caballos, las cabras. Un desplazamiento ambiental provocado por una actividad que cada vez es más riesgosa y ya, sin duda, letal. Dicen que a muchas niñas y niños han tenido que hospitalizarlos por problemas respiratorios.

Aunque es inmensa la dimensión del derrame, a gran parte de los hombres solo le preocupan los puestos de trabajo. Mientras tanto, las mujeres, con más sensibilidad, lloran el río y reclaman por su futuro a la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, responsable de lo que está aconteciendo. Según reportes de prensa y testimonios de los pescadores, el 2 de marzo, en medio de una plantación de palma aceitera, saltó de la tierra un chorro de petróleo, agua y lodo que alcanzó los 15 metros de altura. Hay quienes denuncian que no es la primera vez, aunque, en esta ocasión alcanzó dimensiones impredecibles. Se estima que se han vertido más de 30 mil barriles de crudo y el derrame no se detiene.

Los maestros del Instituto Universitario de la Paz, Unipaz, de Barrancabermeja, han estado en la zona investigando cuál será el impacto en la fauna silvestre y dicen que tomará años o décadas la recuperación de estas tierras. Mientras tanto, el viernes 23 de marzo, la comunidad esperaba la llegada de algún miembro de la empresa, que nunca llegó, como ha ocurrido otras tantas veces. Si en lo social y lo comunitario no responde, la forma de actuar en el terreno tampoco se compadece con la urgencia de un remedio real que se debe dar de manera inmediata, prioritaria y urgente.

Al dolor causado por la construcción de la hidroeléctrica en el río Sogamoso, de la empresa Isagén, que acabó las grandes subiendas de peces que nutrían la economía local, se suma ahora este derrame:

– Isagén nos quitó todo y ahora Ecopetrol no nos dejó nada.
Dice llorando para un medio de comunicación nacional una mujer que hace parte del Movimiento Ríos Vivos. Y un pescador de La Cascajera, poblado situado a varios kilómetros al norte del corregimiento La Fortuna, del mismo municipio de Barrancabermeja, cuenta que ya el pescado sabe a petróleo y que sube buscando los caños aún sanos.

E insiste:
– Nadie nos compra el pescado, nos dicen que está contaminado, y viene la Semana Santa, que es importante para nosotros.
Más de 600 familias viven de la pesca en esta región de la cuenca del Sogamoso.

*
Recorrimos la zona, vimos decenas de pozos petroleros que como vampiros chupan la sangre de la tierra. La gente teme que lo ocurrido sea un fracturamiento hidraúlico (fracking), porque Ecopetrol ya había anunciado el pozo piloto APE–Guane para fracking, que es ahí mismo en La Lizama, a 20 kilómetros lineales del pozo Lizama 158.

Antonio Francisco Gómez, rector del colegio de La Fortuna, está preocupado por los efectos que tendrá el derrame a largo plazo. No cree que todos dimensionen los daños provocados y menos aun lo que podría provocar el desarrollo futuro del fracking en la zona. Décadas de abandono del campo han desencadenado pobreza en el campesinado de la región, que espera ahora oportunidades laborales en las operaciones de limpieza, así eso les cueste enfermarse.

El rector también nos dice que el agua para consumo humano proviene de otro acuífero, pero que las aguas de la quebrada Lizama sirven para las siembras, el pan coger y para los animales domésticos. Le preocupan los olores, la contaminación de los suelos, la pérdida de los cultivos, de la soberanía alimentaria y la salud de sus estudiantes, más de 600 entre quienes hacen primaria y quienes cursan bachillerato.

Además, le angustian los nuevos conflictos que traerá este nuevo evento. La población tendrá que enfrentar la crisis, pero con un débil tejido social, pues el miedo y la intimidación ocasionados en décadas de conflicto armado dejaron esa impronta. En pocos días, ya se han visto las tensiones entre sus gentes, como reviviéndose la historia de la negociación con Isagén, años atrás, por la hidroeléctrica. Y, ¿qué pasará con las comunidades de pescadores en los próximos meses, en los próximos años? ¿Cómo suplirán aquello de lo que las proveía el río? ¿Cuál institución estatal velará por ellas?

Las camionetas de los otros vampiros, los contratistas de las petroleras, acechan en La Fortuna, nombre curioso para un poblado polvoriento, al que 50 años de desarrollo petrolero no le ha dejado nada. Nos dice el rector:

– La extracción petrolera solo ha sido un espejismo para la gente cada vez más empobrecida. La gente recibe apenas unos pocos empleos, para los que se enriquecen a costa del territorio. Este es un tema de paz, porque el desarrollo tiene que ser digno, tiene que ser integral. De igual manera, la paz.

Y en efecto, nos preguntamos: ¿cómo construir una paz estable y duradera, si seguimos sin reconciliarnos con la naturaleza? ¿Cómo construir una paz con justicia social y ambiental, cuando miramos todavía a la naturaleza como algo para aprovechar a como dé lugar y para instrumentalizar?

Caminando entre las plantaciones de palma en los alrededores de la quebrada La Lizama, podemos observar que el petróleo se adentró impregnando el suelo y es preocupante el hecho que en la región empezó la temporada invernal. Por tanto, es importante indagar cuántos kilómetros de la región llegarán a contaminarse. ¿Qué pasará cuando esa corriente llegue al río Magdalena? Quizás entonces, con más comunidades afectadas y gran parte del país como víctima del derrame exista una reacción más fuerte para discutir las implicaciones de la extracción petrolera.

En ese momento y a más largo plazo, podremos tener una dimensión de los verdaderos alcances de este derrame. Hay quienes se atreven categóricamente a proclamar que el desarrollo petrolero se hace con “casi cero impactos” y lo que destacan tanto expertos como personas que en este momento son las víctimas de este desastre es que Ecopetrol no tiene capacidad para enfrentar el problema. Pero, ¿es sólo un asunto de capacidad? Tal vez, hay mucho más, como que estos problemas son inherentes al desarrollo petrolero, que camina hacia una época de energías extremas, en la que cada vez serán más frecuentes los accidentes, los conflictos y el uso a ultranza de agua y energía.

Nos reafirmamos en que la industria petrolera va en contravía si queremos salvar la vida del planeta, en que llegó la época de “dejar el crudo en el subsuelo”, en que es tiempo de una transición energética y que ya es tiempo, si bien el petróleo fue el combustible del siglo XX, de dejarlo en el pasado.

No habrá supervivencia, si no se toman las medias para ello. De no hacerlo, en Colombia será imposible preservar la fauna silvestre, los acuíferos, el modo de vida campesino, la producción agropecuaria, el turismo que tanto quieren promover. Llegó la hora de plantear alternativas de vida distintas.

Todavía oímos el águila que sobrevolaba la quebrada Lizama y su llanto desgarrado, acompañado de la mirada de los amantes de la fauna silvestre y de las mujeres y hombres que se acercaban a darle un adiós a la quebrada; todas las personas comentaban sobre el impacto de este olor, que ojalá se pudiera agregar a las fotografías, para que mucha gente pudiera sentir el tamaño de la destrucción y la muerte.