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COLOMBIA SANGRA CON EL DERRAME DE LA LIZAMA – SANTANDER

In barrancabermeja, ecopetrol, LIZAMA 158, ministerio de medio ambiente, petróleo, rio sogamoso,, rios vivos, santander on marzo 28, 2018 at 6:48 am

Marzo 27 de 2018

LA CACEP expresa rechazo y preocupación frente a la impotencia de las instituciones, autoridades y empresa para atender el derrame del pozo Lizama 158 en Barrancabermeja. Teniendo conocimiento de las fallas, no fueron atendidas, sometiendo a la población afectada ya por Hidrosogamoso y el desarrollo petróleo de varias décadas a pasivos ambientales, sociales y económicos que pueden perdurar por varias décadas.

Por años las comunidades afectadas por proyectos mineroenérgeticos han manifestado su preocupación frente a los riesgos e impactos que pueden generar sobre el ambiente y las comunidades locales teniendo como respuesta el silencio de empresas y la represión de la fuerza pública; algunos líderes y lideresas han sido asesinados y/o amenazados al ser portavoz de las injusticias ambientales y sociales.

El desastre nacional ocasionado por la ruptura del pozo de petróleo la LIZAMA 158 en el Magdalena Medio colombiano da cuenta de la veracidad y la necesidad de atender las demandas y preocupaciones de las comunidades. La negligencia con que ha actuado la empresa ECOPETROL y sus contratistas que a pesar de tener con antelación evidencias y conocimiento de las fallas técnicas del pozo, optaron por esperar a que se generara el desastre social y ambiental que condena por décadas a las comunidades afectadas al hambre, la pobreza y enfermedades. Esta situación tiende a agravarse luego de que después de 20 días de derrames continuos sobre las fuentes de agua local y emisión de químicos volátiles, no haya habido una acción que detenga el desastre poniendo en duda la eficacia de la actuación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Autoridad Nacional de Licencia Ambientales.

Estos impactos se acumulan a los efectos negativos que han traído consigo la construcción de la represa Hidrosogamoso, la ampliación de la ruta del Sol, la ampliación del monocultivo de palma aceitera y la gran minería puesto que se desarrollan en la misma región y generan afectación a la misma cuenca del Río Sogamoso y Río Magdalena.

  • Hacemos un llamado por tanto al Gobierno Nacional y autoridades competentes para:
  • Declarar emergencia social y ambiental la zona brindando todas las garantías para el goce de derechos humanos en la zona hasta durante todo el período que dure la afectación.
  • Suspender todas las actividades de exploración con Fracking en la zona dado que una de las hipótesis es que el derrame se haya producido por efecto de las explotaciones piloto con el uso de esa técnica en áreas cercanas.
  • Atender la exigencias formuladas por la de la CACEP desde el año 2013, entre ellos generar espacios para dialogar y reflexionar sobre la política minero energética Colombiana con las comunidades para construir propuestas participativas hacia la transformación de la política pública y el modelo energético colombiano haciéndose necesario el respeto a la Consulta Previa Libre e Informada a pueblos indígenas y afrodescendientes así como las decisiones de las consultas populares
  • La CACEP también hace un llamado a la procuraduría y contraloría general de la nación y demás entes de control y de justicia para actuar con celeridad y sancionar a todos los que tengan responsabilidad.
  • Frente al silencio y la negligencia de las instituciones directamente responsables del control y seguimiento exigimos sea removido de su cargo el Ministro de Minas y Energía, el Ministro de Ambiente y la Directora de Licencias Ambientales – ANLA.

El respeto la vida, el ambiente sano y la garantía de derechos de todos los ciudadanos así como la protección de la madre tierra como garantía para la pervivencia deben ser prioritarios a los proyectos energéticos para los cuales es existen alternativas.

Nos solidarizamos con las comunidades afectadas por la filtración de crudos de la fortuna y comunidades aledañas del Magdalena medio y nos declaramos también afectados por esta hecatombe social y ambiental.

 

 

LIZAMA: LA NEGLIGENCIA CONVERTIDA EN TRAGEDIA AMBIENTAL

La Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz – MSMEA por la Paz – constituida por más de 80 organizaciones, procesos y comunidades del sector minero energético y ambiental, expresa su solidaridad con las comunidades de la Vereda Lizama, Barrancabermeja afectadas por el vertimiento de petróleo sobre sus tierras, ríos y fuentes de agua desde el pasado 2 de marzo. 25 días sobre su territorio a lo largo de por lo menos 30 kilómetros.

Más de 25 mil barriles de petróleo han caído sobre la flora, la fauna y las fuentes hídricas. La afectación que comenzó en la quebrada Lizama, se ha extendido al Río Sogamoso y amenaza el Magdalena. Cientos de familias que viven de la pesca, la ganadería y la agricultura de la región han sido severamente afectadas.

El país está sorprendido e indignado ante esta tragedia ambiental sin antecedentes en el país. Es evidente la negligencia de Ecopetrol que, aduciendo una política de austeridad, no facilitó los recursos para el mantenimiento o el cierre del pozo a sabiendas de los riegos y daños que podría ocasionar. También cabe una gran responsabilidad a la Agencia Nacional de Hidrocarburos –ANH-; a La Agencia Nacional de Licencias Ambientales –ANLA- y las CAR, que han evidenciado nuevamente sus limitaciones a la hora de hacer prevalecer los intereses de las comunidades y la defensa de sus bienes naturales ante la ambición del modelo extractivista.

La tragedia de La Lizama, pone de manifiesto la crisis del modelo económico que solo beneficia a una docena de familias que han gobernado irresponsablemente el país; han impuesto a rajatabla el extractivismo a costa de la gente, de la industrialización independiente del país y del desarrollo de la agricultura. Y como si fueran poco los candidatos presidenciales Iván Duque y German Vargas Lleras le han notificado al país que de ganar las elecciones, acentuaran el extractivismo y el fracking, es decir, reproducirán nuevos Lizamas en todo el territorio nacional.

En el mismo sentido se han pronunciado representativos voceros del capital privado quienes, de manera oportunista, insinúan nuevamente la privatización de Ecopetrol, pretendiendo ocultar experiencias tan negativas y vergonzosas ambiental y financieramente como las de Pacific Rubiales, Oxi, BP, Reficar, entre otras.

Ecopetrol debe reparar e indemnizar rápidamente a los damnificados, establecer la verdad de los hechos, evaluar el daño ambiental y tomar los correctivos para que estos hechos no se repitan; de igual manera los órganos de control deben establecer responsabilidades y las sanciones correspondientes

La Mesa Social Minero Energética reitera el llamado para que Ecopetrol sea transformada en una Empresa Energética Nacional, de carácter Estatal, fuerte y poderosa que lidere la transición hacia el uso de energías limpias, a bajo costo y en beneficio de las y los colombianos. Persistimos en la indeclinable defensa del patrimonio nacional en el sector Minero Energético, la defensa de la soberanía Energética, el respeto y acatamiento a las consultas Populares en los territorios y la urgencia de un nuevo modelo Minero Energético que respete los derechos de la naturaleza, de los trabajadores, para la construcción de la paz integral y el buen vivir de las comunidades.

Finalmente Nos sumamos a la invitación para asistir a la Audiencia Pública sobre la defensa de las Consultas Populares y los Acuerdos Municipales que se realizara en la Corte Constitucional este próximo 12 de abril a partir de las 8 de la mañana.

Bogotá, marzo 26 de 2018

Organizaciones, comunidades y procesos que hacen parte de la Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz.

Unión Sindical Obrera de la Industria del petróleo – USO-,Sindicato de los Trabajadores de la Energía de Colombia – Sintraelecol-; Sindicato de Trabajadores de la Industria del Carbón –Sintracarbón- Sindicato Nacional de la Industria Minero, Petroquímica, Agro combustibles y Energética –Sintramienérgetica-Sindicato de Trabajadores de la Empresa Cerromatoso S.A. –Sintracerromatoso-Sindicato Nacional de Trabajadores de ISAGEN –Sintraisagen- Sindicato de Trabajadores de ISA –Sintraisa-; Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química, Agroquímica, Gases, Ramas Afines y Derivados –Sintrainquigas- FUNTRAMIEXCO, Sindicato Único de Trabajadores de los Materiales de Construcción -Sutimac-; IndustriALL Global Unión –Industriall-; USO Subdirectiva Meta, USO Subdirectiva Huila, USO Subdirectiva Barrancabermeja, Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico el Quimbo –Asoquimbo-; Comité Cívico por la Dignidad de la Guajira, Asociación por la Defensa del Río Ranchería, Fuerza de Mujeres Wayú, Censat Agua Viva, Mesa Hídrica del Meta, Proyecto Gramalote, Federación Agrominera del Sur de Bolívar –Fedeagromisbol- Asociación Campesina del Norte de Antioquia –ASCNA-; Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó –AHERAMIGUA-; Cinturón Occidental Ambiental –COA-; Corporación Aury Sará Marrugo –CASM-; Corporación para el Desarrollo y la Investigación Social –Corpeis-; Congreso de los Pueblos, Marcha Patriótica, Constituyentes Minero Energética y Ambiental por la Paz, Coordinador Nacional Minero Energético – Cordiname-, Asamblea Regional Caribe 2 Asamblea Nacional por la Paz -2 ANPP-; Asamblea Regional Chocó 2 ANPP; Asamblea Regional Putumayo 2 ANPP, Asamblea Regional Magdalena Medio 2 ANPP, Asamblea Regional Arauca 2 ANPP, Asamblea Regional Norte de Santander 2 ANPP, Asamblea Regional Suroccidente 2 ANPP, Movimiento Político y Social del Centro Oriente, Asamblea Regional Centro de la 2 ANPP, Subdirectiva USO Orito, Putumayo, Subdirectiva USO, Meta, Secretariado Nacional de Pastoral Social-Caritas Colombia; Comité Chucureño por la Defensa del Territorio y la Vida Digna, Grupo de Estudios Extractivos y Ambientales de Barrancabermeja, Fundación Paz y Democracia, Coordinación Colombia Europa Estados Unidos – CCEEUU-; Plataforma de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo –DESCA-; Comunidades del Crucero de Explotación de Gas Córdoba, Asociación Ambiental de Campesinos del Tolima, Comité Cívico Río la Ceiba, Comunidades Unidas de Colombia – COUNCO-; Clamor Social por la Paz, Frente Amplio por la Paz, Colectivo Soberanía y Naturaleza, Asociación Comité Ambiental Agrario y Comunitario de Pto. Gaitán –ACAAC-; Movimiento Social por la vida y la Defensa del Territorio, -MOVETE-; Colectivo Soberanía y Naturaleza, Sindicato de Trabajadores y Empleados de Servicios Públicos, Corporaciones Autónomas, Institutos Descentralizados y Territoriales de Colombia –Sintraemsdes-; Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos –CPDH Boyacá-; Federación Sindical Unitaria Agropecuaria -Fensuagro Boyacá-; CORPOHUMADEA, Meta, Central Unitaria de Trabajadores – CUT-; Sindicato de Trabajadores de Chivor – Sintrachivor/Sintrae-; Sindicato de Trabajadores de la Energía – Sintrae-; Instituto Popular de Capacitación –IPC Medellín-; Federación de Mineros del Chocó – Fedemichocó-; Programa de Paz del Magdalena Medio –PDPMM-; Foro Interétnico Solidaridad Chocó – FISCH-; Movimiento Ríos Vivos, Red Caribe de Usuarios de Servicios Públicos, Iglesia Presbiteriana, Red de Universidades por la Paz Capitulo Antioquia/Chocó, Pueblo Camtsa del Alto Putumayo, Corporación Minga, Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco –ASOACTASCO-; Comité de Integración del Macizo Colombiano –CIMA-; Minga Bakata Urbana, Mesa Pro Defensa del Recurso Hídrico del Guaviare, Corporación para la defensa del agua, los territorios y los Ecosistemas de San Martín, Cesar – CORDATEC-; Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Sumapaz – Sintrapaz-Mesa Ecoregional del Tolima y Sumapaz

Derrame en Lizama
Fluye el petróleo, sangra la tierra

Bucaramanga, 24 de marzo de 2018
Tatiana Roa Avendaño y Claudia Gimena Roa Avendaño

Ayer, varios activistas recorrimos la quebrada Lizama, situada en la ciudad de Barrancabermeja (Santander) que es tributaria del río Sogamoso. Llegamos de Bucaramanga de celebrar el día mundial del agua… ¡triste ironía! El dolor es grande, las dimensiones del derrame petrolero en esa quebrada son aterradoras, sigue manando crudo hacia la superficie, a pesar de que han pasado más de 20 días desde el accidente que lo provocó. El olor de químicos y componentes volátiles de los hidrocarburos está presente en toda la zona. El agua del caño contaminado corre hacia el río Sogamoso y, en su andar, va esparciendo la contaminación como un manto de muerte. El petróleo fluye mientras sangra la tierra, mueren los peces, los lagartos, las serpientes, los mamíferos, las aves. Al acercarnos a un puente, debajo de él vimos cientos de panales de avispas, estaban inermes.

Mientras la fauna silvestre vive su propia tragedia, en las comunidades se anuncia el impacto en la producción pecuaria. En las reuniones, se habla de que, así, se tendrán que desplazar hacia otras tierras las reses, los caballos, las cabras. Un desplazamiento ambiental provocado por una actividad que cada vez es más riesgosa y ya, sin duda, letal. Dicen que a muchas niñas y niños han tenido que hospitalizarlos por problemas respiratorios.

Aunque es inmensa la dimensión del derrame, a gran parte de los hombres solo le preocupan los puestos de trabajo. Mientras tanto, las mujeres, con más sensibilidad, lloran el río y reclaman por su futuro a la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, responsable de lo que está aconteciendo. Según reportes de prensa y testimonios de los pescadores, el 2 de marzo, en medio de una plantación de palma aceitera, saltó de la tierra un chorro de petróleo, agua y lodo que alcanzó los 15 metros de altura. Hay quienes denuncian que no es la primera vez, aunque, en esta ocasión alcanzó dimensiones impredecibles. Se estima que se han vertido más de 30 mil barriles de crudo y el derrame no se detiene.

Los maestros del Instituto Universitario de la Paz, Unipaz, de Barrancabermeja, han estado en la zona investigando cuál será el impacto en la fauna silvestre y dicen que tomará años o décadas la recuperación de estas tierras. Mientras tanto, el viernes 23 de marzo, la comunidad esperaba la llegada de algún miembro de la empresa, que nunca llegó, como ha ocurrido otras tantas veces. Si en lo social y lo comunitario no responde, la forma de actuar en el terreno tampoco se compadece con la urgencia de un remedio real que se debe dar de manera inmediata, prioritaria y urgente.

Al dolor causado por la construcción de la hidroeléctrica en el río Sogamoso, de la empresa Isagén, que acabó las grandes subiendas de peces que nutrían la economía local, se suma ahora este derrame:

– Isagén nos quitó todo y ahora Ecopetrol no nos dejó nada.
Dice llorando para un medio de comunicación nacional una mujer que hace parte del Movimiento Ríos Vivos. Y un pescador de La Cascajera, poblado situado a varios kilómetros al norte del corregimiento La Fortuna, del mismo municipio de Barrancabermeja, cuenta que ya el pescado sabe a petróleo y que sube buscando los caños aún sanos.

E insiste:
– Nadie nos compra el pescado, nos dicen que está contaminado, y viene la Semana Santa, que es importante para nosotros.
Más de 600 familias viven de la pesca en esta región de la cuenca del Sogamoso.

*
Recorrimos la zona, vimos decenas de pozos petroleros que como vampiros chupan la sangre de la tierra. La gente teme que lo ocurrido sea un fracturamiento hidraúlico (fracking), porque Ecopetrol ya había anunciado el pozo piloto APE–Guane para fracking, que es ahí mismo en La Lizama, a 20 kilómetros lineales del pozo Lizama 158.

Antonio Francisco Gómez, rector del colegio de La Fortuna, está preocupado por los efectos que tendrá el derrame a largo plazo. No cree que todos dimensionen los daños provocados y menos aun lo que podría provocar el desarrollo futuro del fracking en la zona. Décadas de abandono del campo han desencadenado pobreza en el campesinado de la región, que espera ahora oportunidades laborales en las operaciones de limpieza, así eso les cueste enfermarse.

El rector también nos dice que el agua para consumo humano proviene de otro acuífero, pero que las aguas de la quebrada Lizama sirven para las siembras, el pan coger y para los animales domésticos. Le preocupan los olores, la contaminación de los suelos, la pérdida de los cultivos, de la soberanía alimentaria y la salud de sus estudiantes, más de 600 entre quienes hacen primaria y quienes cursan bachillerato.

Además, le angustian los nuevos conflictos que traerá este nuevo evento. La población tendrá que enfrentar la crisis, pero con un débil tejido social, pues el miedo y la intimidación ocasionados en décadas de conflicto armado dejaron esa impronta. En pocos días, ya se han visto las tensiones entre sus gentes, como reviviéndose la historia de la negociación con Isagén, años atrás, por la hidroeléctrica. Y, ¿qué pasará con las comunidades de pescadores en los próximos meses, en los próximos años? ¿Cómo suplirán aquello de lo que las proveía el río? ¿Cuál institución estatal velará por ellas?

Las camionetas de los otros vampiros, los contratistas de las petroleras, acechan en La Fortuna, nombre curioso para un poblado polvoriento, al que 50 años de desarrollo petrolero no le ha dejado nada. Nos dice el rector:

– La extracción petrolera solo ha sido un espejismo para la gente cada vez más empobrecida. La gente recibe apenas unos pocos empleos, para los que se enriquecen a costa del territorio. Este es un tema de paz, porque el desarrollo tiene que ser digno, tiene que ser integral. De igual manera, la paz.

Y en efecto, nos preguntamos: ¿cómo construir una paz estable y duradera, si seguimos sin reconciliarnos con la naturaleza? ¿Cómo construir una paz con justicia social y ambiental, cuando miramos todavía a la naturaleza como algo para aprovechar a como dé lugar y para instrumentalizar?

Caminando entre las plantaciones de palma en los alrededores de la quebrada La Lizama, podemos observar que el petróleo se adentró impregnando el suelo y es preocupante el hecho que en la región empezó la temporada invernal. Por tanto, es importante indagar cuántos kilómetros de la región llegarán a contaminarse. ¿Qué pasará cuando esa corriente llegue al río Magdalena? Quizás entonces, con más comunidades afectadas y gran parte del país como víctima del derrame exista una reacción más fuerte para discutir las implicaciones de la extracción petrolera.

En ese momento y a más largo plazo, podremos tener una dimensión de los verdaderos alcances de este derrame. Hay quienes se atreven categóricamente a proclamar que el desarrollo petrolero se hace con “casi cero impactos” y lo que destacan tanto expertos como personas que en este momento son las víctimas de este desastre es que Ecopetrol no tiene capacidad para enfrentar el problema. Pero, ¿es sólo un asunto de capacidad? Tal vez, hay mucho más, como que estos problemas son inherentes al desarrollo petrolero, que camina hacia una época de energías extremas, en la que cada vez serán más frecuentes los accidentes, los conflictos y el uso a ultranza de agua y energía.

Nos reafirmamos en que la industria petrolera va en contravía si queremos salvar la vida del planeta, en que llegó la época de “dejar el crudo en el subsuelo”, en que es tiempo de una transición energética y que ya es tiempo, si bien el petróleo fue el combustible del siglo XX, de dejarlo en el pasado.

No habrá supervivencia, si no se toman las medias para ello. De no hacerlo, en Colombia será imposible preservar la fauna silvestre, los acuíferos, el modo de vida campesino, la producción agropecuaria, el turismo que tanto quieren promover. Llegó la hora de plantear alternativas de vida distintas.

Todavía oímos el águila que sobrevolaba la quebrada Lizama y su llanto desgarrado, acompañado de la mirada de los amantes de la fauna silvestre y de las mujeres y hombres que se acercaban a darle un adiós a la quebrada; todas las personas comentaban sobre el impacto de este olor, que ojalá se pudiera agregar a las fotografías, para que mucha gente pudiera sentir el tamaño de la destrucción y la muerte.

 

 

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